lunes, 9 de marzo de 2009

Las que me acompañan



Para las mías.


- La de San Blas, aquella que durante tantos años no solamente aguantó tantas cosas (como muchas). Superando sus limitaciones, criando hijos en un marco de libertad. Ahora, en su madurez, cuando en muchos casos la gente se cierra en sus limitaciones, se abre al mundo con una solidez que ya quisiera yo tener.

- La “otra”, mi referencia, la que se conectó conmigo y saltó mares para impulsarme a superarlo y a seguir adelante. La que proyecta el desarrollo local en sus semejantes. La que la vida le tiene preparado un arco iris de alegría.

- Las de allá y las de acá, las que emprenden día a día más allá de un proceso político, de la violencia generalizada, la crisis, la pareja, la soltería, la maternidad, la competitividad, la sexualidad, la depre, la soledad. Las que puedo llamar a cualquier hora del día y siempre están allí.

- La del norte, la que después de mil años nos vemos, nos queremos y respetamos como siempre.

- Las que pasaron una guerra y no entienden que el mundo cambió.

- Las que se fueron y viven con esa nostalgia reproducida en promoción de una vida mejor.

- Las que por fin se divorciaron.

- Las que salieron del armario de su alma para nunca más volver.

- Las que me he encontrado en el camino, me acompañaron en una etapa, ahora no están, pero continúan siendo parte de mi vida.

TODAS Más allá de un día.

Foto: Lane

viernes, 6 de marzo de 2009

Que viva el pragmatismo de Kákiro!

La nueva foto de la cabecera, fue tomada por mi amigo Kákiro en la isla de La Gomera. Posiblemente sea una parásita, no lo sé. Lo cierto del caso, es que esta imagen me ha acompañado durante varias semanas, la he tenido de salvapantallas, la he utilizado en presentaciones laborales, la he mandado por e-mail a mis amigos "pensadores", la imprimí y la he usado de marcalibros; y para completar le he dado mil y un alegorías, algunas de ellas:
La llegada de la primavera, se acaba el invierno, POR FIN.
El orden que llegará después de este caos llamado crisis.
Un dolor bien elaborado que finalmente es cubierto por ese algo bonito que a todos nos mueve.

Estoy segura que Kákiro y ese pragmatismo que lo caracteriza, jamás se imaginó que de aquella ingenua fotografía se pudiera cortar tanta tela.
Es así.

martes, 20 de enero de 2009

Escuchan...

Con nieve y guerra, así se estrena el nuevo año.

Atrás quedaron otros doce meses. Los del Yes We Can. El gran geocambio que me ha comprometido con mi bienestar.

Aquellos desordenes previos a la intensidad total y su destello de alegría.

En ese estado, sorpresivamente escuché las peores sensaciones de lo que puede sentir un ser humano en una selva hostil y aprensiva.

Diferencié la libre sensación, bajo el abrigo del Henry Pittier.

Para terminar, me posé bajo el cielo de Las Afortunadas. Escuchan…

…es el lejano silbido de sus migrantes.

Fotos: A.Vicent


martes, 9 de diciembre de 2008

Cambio de piel

“La decadencia llegó al límite”. Repleta de mobiliario antiguo y de luz tenue, finalizó esa etapa vital. Atrás quedaron los recuerdos de esas personas que en calidad de invitados, nos regalaron momentos entrañables.

Todavía recuerdo hace 7 años, invadida por la fresca memoria de mi querida selva nublada, no comprendía la belleza del pulmón de Madrid, sí ese mismo “órgano respiratorio”, del que hoy podemos tocar sus ramas y que se ha vuelto prioritario en mis días.

Allí, en las paredes hemos dejado el eco de nuestros sentimientos, las risas de nuestras alegrías, la esperanza de nuestro porvenir y la tristeza de lo oculto y lo profundo.

Aquí, nos hemos traído una mochila de aprendizaje, nos hemos despojado de muchas cosas que se reproducían por si solas en nuestros armarios y cajones. Es un oasis, o al menos eso parece, no es el de Jim en Sant Louis, es el de la luz y los colores aquí en Madrid.

Foto: A. Vicent


lunes, 3 de noviembre de 2008

Inmersión en la intensidad

Acompañados del té, el ron y la crema de sardinas. La tan temida charla política se hizo presente. Mis ojos se cruzaron con los de mi querido y extrañado Teclas. Recordé aquel mayo, cuando desde el otro lado del mundo, me llamó para explicarme por que se caen las hojas en otoño.

Un día antes; nos habían recibido: la maternal sensación de humedad y el paternal olor a playa. En un frondoso Nido de La Florida, la Letona nos esperaba con su cuna fucsia. Reverenciamos a la Frida guardiana, esa que al cabo del tiempo, terminamos aceptando.

“Un artilugio para colgar el bolso” Lo soñé o estoy desvariando. Resulta que mi humanidad estaba tan desencajada, que de la noche anterior solo me quedaba esa imagen. Me resonaban las oportunidades de la Ciudad de Panamá y como recaudar impuestos ineficientemente. Lastimosamente, solo recuerdo, fragmentos de aquella bienvenida de nuestros compañeros en aquel paseo nocturno por la Alhambra.

Caminamos un tramo del Boulevard que perdió su ingenuidad. Según todos, ha cambiado. Sin embargo, esa transformación no lo ha salvado de la decadencia.

Esa mañana, Barba Roja, compañero-cofundador de la primera organización en la que milité siendo adolescente, nos había invitado a desayunar. Lo mismo de todos los días un COCO ¡Que lujazo!. Primero el agua y luego la pulpa. Desde su oficina; inhalamos, percibimos, observamos y nos fumamos las contradicciones de aquella gran urbe.

¡TOSTA!… me advirtió mi nariz. Al desconocer el 100% de los nombres propios mencionados en la tertulia, el Temible, prefirió zambullirse en los fogones y empezar a difundir la cultura gastronómica de su tierra.

“Bienvenidos a la realidad de un país”, profirió el Sortílego. En la tarde, se había presentado con una Margarita gigante. – Hablamos y hablamos -.Del mundo, de nuestras vidas, de su Aya Sofía y de la nuestra.

Junto a este hombre, recibimos a Sobria C.A. Proveniente de un viaje tremendo y de algunos trasnochos mal reposados. Con su voz de niña y su eterna disponibilidad, quien me ha aguantado tantas tonterías como los López, jajaja.

¡Oh Ladesco!, esa risa floja y cómplice, “en búsqueda del paraguas perdido”. No obstante, su rostro presagiaba cambios, como luego evidenciaron los hechos…

Un día lunes, cuanta generosidad de tiempo. Rodando. Pudimos ser espectadores de aquella gran Obra: el encuentro entre el Corsario y su primera lluvia tropical. Como viejos amigos se juntaron en una tarde normal: de atasco, sudor y amistad.

Foto: A. Vicent





viernes, 3 de octubre de 2008

Asociaciones absurdas

El antiguo Oráculo me había regalado algunas reflexiones. Todavía resonaban en mi cabeza al salir de casa, “El uso de la firmeza para proteger a los demás” “Ser consciente de sus limitaciones”.

Ocurrió en cámara lenta. En la parada del autobús. La misma mirada de Sharon Stone en “Basic Instinct” Bajos Instintos ó Instinto Básico. Aquella imagen publicitaria de Dior. ¿Por qué esta asociación?

En la esquina. Detenida por el rojo del Sr. Amarillo. Proveniente de las alturas se escuchó un grito aterrador. Alguien se va a lanzar pensé, inmediatamente miré hacia arriba. Creo que fueron tres segundos, en aquel balcón, dos personas forcejeando. Solo ví unas manos. En ese momento, soltaban un cristal de la ventana.

…el sonido de la fuerza…

¿Estoy en El Líbano ó en Egipto?

¿Por qué esa sensación de vivir a destiempo?

Posiblemente, el cristal suspendido en el aire y el sabor a Medio Oriente. Se conectaron!. La misma frase. Dos mujeres: por teléfono, no se conocen, una en cada lado del Océano.

…aquella tarde de asociaciones absurdas…


Foto. Traki Traki Company

jueves, 2 de octubre de 2008

La espera

Foto: A.Vicent