Ni recuerdo, cual era el tema a tratar en aquella cita. Me suena catedrático y me suena anacrónico.
Fueron segundos, una imagen se acercaba, escuché NO PUEDE SER. A los diez minutos de escuchar cosas absurdas, tenía una nubecita encima de mi cabeza que rezaba:
¿Qué he dicho?
Mi país, mi ciudad, mi escuela.
Incluso sabía quien era el lazo de conexión…
El teclas me dijo que había perdido dulzura y yo solo supe cobijarme en el color canario que muy bien pinceló esta ciudad demasiado grande con sus demasiadas prisas.
El antiguo Oráculo me había regalado algunas reflexiones. Todavía resonaban en mi cabeza al salir de casa, “El uso de la firmeza para proteger a los demás” “Ser consciente de sus limitaciones”.
Ocurrió en cámara lenta. En la paradadel autobús. La misma mirada de Sharon Stone en “Basic Instinct” Bajos Instintos ó Instinto Básico. Aquella imagen publicitaria de Dior. ¿Por qué esta asociación?
En la esquina. Detenida por el rojo del Sr. Amarillo. Proveniente de las alturas se escuchó un grito aterrador. Alguien se va a lanzar pensé, inmediatamente miré hacia arriba. Creo que fueron tres segundos, en aquel balcón, dos personas forcejeando. Solo ví unas manos. En ese momento, soltaban un cristal de la ventana.
…el sonido de la fuerza…
¿Estoy en El Líbano ó en Egipto?
¿Por qué esa sensación de vivir a destiempo?
Posiblemente, el cristal suspendido en el aire y el sabor a Medio Oriente. Se conectaron!. La misma frase. Dos mujeres: por teléfono, no se conocen, una en cada lado del Océano.